Las sanciones a Foodinho son solo un vistazo de lo que se avecina con respecto a las plataformas de entrega a domicilio.
Tras una investigación la autoridad de protección de datos italiana, Garante, Foodinho, una empresa del grupo Glovo, deberá cambiar la manera en la que trata los datos personales de sus empleados. Así como la forma cómo su algoritmo los utiliza dentro de su plataforma. Pero no solo eso, también se le ha sancionado por un total de 2.6 millones de euros.
Esta resolución es la primera que ve la luz tras una serie de investigaciones que Garante desarrolló para analizar el tratamiento de datos personales que realizan las distintas empresas que prestan servicios de delivery en el territorio italiano.
Resulta, también, la primera resolución que se ha realizado a partir de una investigación conjunta con otra autoridad de control. En este caso, la Agencia Española de Protección de Datos debido a que Glovo, propietaria de Foodinho, es una empresa española.
La resolución establece que Foodinho no proporcionaba suficiente información a sus trabajadores sobre cómo funcionan los algoritmos de su aplicación. La cual tenían que emplear para prestar sus servicios como riders. Asimismo, Garante destacó que no existían procedimientos para que pudieran solicitar la intervención humana dispuesta por el Reglamento General de Protección de Datos ante un tratamiento automatizado de datos. Y que tampoco existe forma de oponerse a la decisión que tomen los algoritmos.
Decisiones precisas
Por ello, la autoridad italiana ordenó que Foodinho implemente medidas adicionales para proteger los derechos y libertades fundamentales de sus empleados. Así, deberá comprobar lo necesarios y eficaces que son los distintos datos que su algoritmo recopila, como chats, emails, llamadas entre riders, reviews, etc. Todo ello le permite tomar posteriormente decisiones con respecto al trabajo de los riders, como los pedidos asignados y su frecuencia.
Porque, si revisamos la calidad de los datos y cómo de importantes son para el algoritmo, es posible que reduzcamos el riesgo de que se puedan producir errores en él. Un problema común, por ejemplo, es que se sobrevaloran ciertos tipos de datos e infravaloran otros.
De esta forma, garantizamos que en cierta medida el algoritmo pueda tomar decisiones más precisas. Pues, a fin de cuentas, influye enormemente en el trabajo que recibe un rider. Por lo que esto y su buen funcionamiento son fundamentales para que puedan ejercer su trabajo sin que se produzca ninguna clase de discriminación.
Igualmente, la autoridad italiana de protección de datos refirió que la cuantía de la multa aumentó por una mínima cooperación de la empresa para proporcionar información. También, por la gran cantidad de riders que operan dentro del territorio italiano, en torno a 19.000.
El papel de la AEPD y conclusiones
La AEPD también está realizando sus propias investigaciones frente a su compañía matriz, Glovo. Así que es posible que en el futuro tengamos una resolución de esta institución sobre cómo trata los datos personales de sus riders.
A raíz de la resolución, Garante ha otorgado 60 días a Foodinho para que implemente estas medidas adicionales. Como, por ejemplo, informar correctamente a los trabajadores dentro de su plataforma de cómo opera su algoritmo. Y además, otros 90 días adicionales para que finalice su revisión y se garantice que finalmente las decisiones que tomen sean adecuadas, pertinentes y no discriminatorias.
