Con la segunda investigación de la DPC ¿el caso acabará Schrems II acabará más rápido?
El High Court de Irlanda le ha permitido a la Autoridad de Protección de Datos Irlandesa (DPC) investigar por motu proprio una segunda vez a Facebook. El objetivo es determinar si son verdaderamente legítimas y lícitas dentro de la UE las transferencias internacionales de datos que realiza esta empresa a su matriz en EE.UU.
Para entender un poco lo que supone esta decisión judicial, debemos examinar el origen de este asunto, que lleva siete años litigándose. Tomaremos como base un artículo de noyb para explicar la cronología de todo el asunto y sus distintas ramificaciones.
Todo comienza en 2013, cuando Schrems presenta ante la DPC, por ser competente en la materia, una reclamación donde alegaba que Facebook no tenía legitimación para transferir sus datos a EE.UU.
A raíz de ello, comenzó esta investigación y el proceso acaba llegando al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, que declaró nulo el acuerdo de “Puerto Seguro” o “Safe Harbor”. Era éste el acuerdo que, en su momento, garantizaba la adecuación de las transferencias internacionales de datos de la UE a EE.UU.
En 2020 el proceso vuelve a llegar al TJUE y es aquí cuando se produce la famosísima sentencia de Schrems II, que anula un nuevo acuerdo de transferencias, el Privacy Shield.
Dos investigaciones
Paralelamente, en el proceso principal, la DPC anunció que desarrollaría una investigación de oficio, distinta a la que se derivaba de la reclamación original interpuesta por Schrems en 2013. Así, en esta investigación nueva las únicas partes serían la DPC y la propia Facebook quedando Schrems fuera de la ecuación.
No obstante, tanto Schrems como la tecnológica se opusieron a esta decisión y acabaron llevando sendos recursos ante el High Court de Irlanda. Facebook, de un lado, argumentaba que la DPC no estaba capacitada para llevar a cabo esta investigación de oficio, en tanto que no tenía la legitimidad suficiente. Y Schrems, por otro lado, argumentaba que se le estaba eliminando de un proceso que había originado él mismo.
No obstante, antes de una decisión del High Court, la DPC y Schrems llegaron a un acuerdo. La autoridad irlandesa se pronunciaría rápidamente sobre la reclamación interpuesta por Schrems y le garantizaba que formase parte de la nueva investigación.
En definitiva, era lo que pedía Schrems puesto que, obligadamente, tenía que pronunciarse sobre la reclamación original de 2013. Adicionalmente, la DPC debería de pronunciarse una segunda vez al resolver esta investigación a instancia de oficio. Y la High Court se lo ha permitido.
El activista austriaco se mostró bastante optimista con el resultado de la decisión que la DPC deberá tomar. También adelantó que espera que este resultado sea precisamente que Facebook se vea obligado a detener todas las transferencias internacionales de datos que realice a EE.UU, especialmente considerando el contexto actual, donde tras la sentencia Schrems II no existe ningún instrumento que garantice la adecuación de las transferencias que se realicen a EE.UU.
